Albacete Balompié está centrando sus esfuerzos en reforzar la portería para la próxima temporada, y el principal objetivo es Guilherme Fernandes. La salida de Raúl Lizoain, cuyo contrato finaliza el 30 de junio, ha dejado un vacío que el club necesita llenar urgentemente. Guilherme, un portero con gran potencial, se ha convertido en la opción número uno para el equipo. La dirección deportiva de Albacete confía en que su llegada pueda aportar la solidez necesaria en la defensa. Además, el club busca asegurar una plantilla competitiva para afrontar los desafíos de la próxima temporada en la liga. Las negociaciones están en marcha y los aficionados esperan noticias positivas sobre este fichaje clave.